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Política

Cancillería convoca a embajadores de Irán y Rusia tras polémicas por injerencia

El ministro de Relaciones Exteriores recordó a los diplomáticos la importancia de la no intervención en asuntos internos. Los representantes de Teherán y Moscú reafirmaron su compromiso con el respeto mutuo.

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Los embajadores fueron convocados tras las polémicas de los últimos días.
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Puntos clave de la noticia:

    El canciller Fernando Aramayo se reunió por separado con los embajadores de Irán y Rusia. El objetivo: reafirmar los principios de soberanía y no injerencia en asuntos internos. Con Irán, el encuentro ocurrió tras las declaraciones del embajador Bahram Shahabeddin. Sugirió que Cochabamba debería ser la capital del Estado, lo que generó críticas desde Sucre. Aramayo le recordó la obligación de respetar el principio de no intervención al emitir opiniones públicas. Con Rusia, la reunión fue por un comunicado de su embajada que descalificó a un columnista. El gobierno boliviano pidió encauzar estas diferencias por canales protocolares. La embajada rusa admitió que algunas formulaciones pudieron ser una reacción drástica. El embajador ruso aclaró que no buscaron atacar la libertad de expresión. Bolivia busca normalizar las relaciones diplomáticas bajo el marco del respeto mutuo y las convenciones internacionales.

El canciller Fernando Aramayo sostuvo reuniones separadas con los embajadores de Irán y Rusia en el país para reafirmar los principios de soberanía y no injerencia en asuntos internos, tras una serie de declaraciones públicas que generaron rechazo en diversos sectores políticos y sociales. El Ministerio de Relaciones Exteriores enfatizó la necesidad de que las misiones diplomáticas actúen con sensibilidad respecto al contexto sociopolítico nacional.

El encuentro con el embajador de Irán, Bahram Shahabeddin, se produjo luego de que el diplomático asistiera a la posesión del gobernador de Cochabamba y sugiriera que ese departamento debería ser la capital del Estado. Esta declaración provocó críticas inmediatas, especialmente de representantes de Sucre, la capital constitucional. Según informó la Cancillería, Aramayo recordó a Shahabeddin la obligación de respetar el principio de no intervención al emitir criterios u opiniones públicas.

Diferencias con la delegación rusa

En el caso del embajador de Rusia, Dmitry Verchenko, la convocatoria respondió a un pronunciamiento oficial de su legación que descalificaba a un columnista de prensa por un artículo sobre el presidente Vladimir Putin. El gobierno boliviano señaló la importancia de encauzar cualquier diferencia a través de los mecanismos protocolares establecidos, con el fin de evitar que situaciones aisladas afecten la cooperación bilateral.

Por su parte, la Embajada de Rusia emitió un comunicado en el que Verchenko reiteró su compromiso con el respeto a la soberanía del Estado anfitrión. La delegación rusa argumentó que su reacción inicial respondió a lo que consideraron insultos personales contra su mandatario y el pueblo ruso, aunque admitió que algunas formulaciones pudieron reflejar una reacción drástica.

El embajador ruso subrayó que las acciones de su oficina no estuvieron dirigidas contra el ejercicio del periodismo ni la libertad de expresión. La Cancillería boliviana busca, con estas gestiones, normalizar las relaciones diplomáticas bajo el marco del respeto mutuo y el cumplimiento de las convenciones internacionales que rigen la conducta de los representantes extranjeros en territorio nacional.