Connect with us

Farándula

Emilia Clarke revela que congeló sus óvulos tras años de crisis médicas

La actriz británica detalló el impacto de dos hemorragias cerebrales y la muerte de su padre en su decisión de preservar su fertilidad. A sus 39 años, Clarke reflexiona sobre la fama y la superación del dolor físico.

Publicado

Emilia Clarke habla sobre la congelación de sus óvulos
00:00 00:00
00:00 00:00

Puntos clave de la noticia:

  • La policía utilizó agentes químicos para dispersar a sectores de la COB y el magisterio en el centro paceño.
  • Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
  • El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.

La actriz británica Emilia Clarke reveló que decidió congelar sus óvulos a los 35 años tras atravesar un periodo marcado por graves crisis de salud y pérdidas personales. En una entrevista con el diario británico The Times, la protagonista de la serie Game of Thrones explicó que esta determinación surgió después de años de soportar dolor físico y emocional, derivados de dos hemorragias cerebrales y el fallecimiento de su padre.

"Tenía 35 años cuando me congelé los óvulos", señaló Clarke, quien vinculó esta acción con una realidad compartida por muchas mujeres de su generación. La actriz explicó que tomó la decisión al despertar una mañana y sentir que finalmente había superado la etapa más crítica de su vida, la cual transcurrió en paralelo a su ascenso como una de las figuras más reconocidas de la industria del entretenimiento global.

Crisis de salud y trayectoria profesional

El contexto detrás de su decisión incluye antecedentes médicos de alta complejidad. Tras finalizar el rodaje de la primera temporada de Game of Thrones, Clarke sufrió un primer aneurisma cerebral mientras realizaba actividad física. Según relató, las probabilidades de supervivencia en aquel momento fueron del 60%. Pese a las secuelas temporales, como dificultades para recordar su nombre, la actriz retomó sus compromisos laborales poco después de la intervención.

En 2013, mientras participaba en una producción teatral en Broadway, un segundo aneurisma se rompió, lo que obligó a los médicos a realizar una cirugía craneal de emergencia para detener la hemorragia. "Simplemente volví al trabajo porque estaba viva y todo parecía estar bien", afirmó Clarke a The Times, al recordar cómo priorizó su carrera sobre su recuperación en aquel momento.

A estos episodios se sumó en 2016 la muerte de su padre, un hecho que la actriz describió como un punto de quiebre fundamental. Clarke admitió que el duelo sigue presente y que la combinación de estas tragedias personales con el éxito masivo de su carrera alimentó un persistente síndrome del impostor. Según su testimonio, la simultaneidad de momentos de dolor profundo con situaciones de euforia profesional le generaron una sensación de irrealidad constante.

El impacto de la fama y nuevos proyectos

Durante los ocho años que interpretó a Daenerys Targaryen, entre 2011 y 2019, la actriz reconoció su incapacidad para establecer límites laborales. De acuerdo con su relato, durante los últimos cuatro años de la serie apenas tuvo dos semanas de descanso, debido a que compaginaba el rodaje de la producción de HBO con otros proyectos cinematográficos.

Fue recién en 2020, con la paralización global por la pandemia, cuando Clarke se detuvo por primera vez desde los 19 años. Este periodo de aislamiento le permitió procesar sus experiencias a través de terapia y reflexión personal. Actualmente, a los 39 años, la actriz se desempeña como protagonista y productora de Ponies, una serie de espionaje que marca una nueva etapa en su carrera profesional, alejada de las presiones que marcaron su década anterior.