Cultura
Muere Sonny Rollins, el saxofonista que definió el jazz moderno
El legendario músico falleció a los 95 años en su casa de Woodstock. Deja un legado fundamental en el género tras décadas de improvisación e innovación melódica.
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El saxofonista estadounidense Sonny Rollins, figura central en la historia del jazz moderno, murió este martes a los 95 años en su residencia de Woodstock, Nueva York. La familia del músico confirmó el deceso a través de un comunicado oficial en redes sociales, sin especificar las causas del fallecimiento del artista conocido mundialmente como el "coloso del saxofón".
Una trayectoria forjada en el bebop
Rollins nació en el barrio de Harlem y comenzó su formación musical en el piano antes de adoptar el saxofón tenor como su instrumento definitivo. A los 18 años realizó su primera grabación profesional con el trombonista J.J. Johnson, lo que marcó el inicio de una serie de colaboraciones con leyendas como Thelonious Monk, Miles Davis y Bud Powell. Su estilo se consolidó en las corrientes del bebop y el hard bop durante la década de 1940.
A pesar de un inicio prometedor, su carrera sufrió interrupciones debido a su adicción a la heroína, que derivó en arrestos y un periodo de rehabilitación en 1954. Tras superar esta etapa, Rollins regresó a la escena musical en 1955 al integrarse al quinteto de Clifford Brown y Max Roach. Un año después publicó Saxophone Colossus, álbum que incluye "Blue 7", una de sus piezas de improvisación más estudiadas por la crítica especializada.
El retiro en el puente y el legado final
En 1956 también grabó "Tenor Madness" junto a John Coltrane, el único registro de ambos saxofonistas juntos en un estudio. Rollins fue autor de estándares del jazz como "St. Thomas", inspirada en sus raíces caribeñas, y "Oleo". A finales de los años 50, el músico decidió alejarse de los escenarios para perfeccionar su técnica, practicando diariamente de forma solitaria en el puente Williamsburg de Nueva York, un episodio que marcó su mística personal.
Rollins se retiró oficialmente de las presentaciones en vivo en 2014 debido a una fibrosis pulmonar, tras realizar su último concierto en el Detroit Jazz Festival en 2012. Durante su carrera recibió el Kennedy Center Honors y la Medalla Nacional de las Artes en Estados Unidos. En una entrevista con la agencia AFP en 2016, el músico señaló que su longevidad se debía a la práctica del yoga y a su constante búsqueda intelectual. "Sigo vivo porque sigo aprendiendo", dijo Rollins en aquel encuentro.
